Parambassis ranga

Autor de la Ficha: Pablo Siebers

Autor de la Foto: 


Descrito por: (HAMILTON, 1822)

Orden: Perciformes

Familia: Ambassidae

Subfamilia: 

Sinónimos: Ambassis lala, Ambassis ranga, Chanda lala, Pseudambassis lala.

Nombre común: Perca de cristal, Pez de cristal


Tamaño

hasta 7 cm.

Procedencia

Sureste de Asia: Pakistan, India, Nepal,Myanmar (=Birmania), Tailandia, Malaysia.

Primera importación

1905, Paul Matte, Lankwitz.

Dimorfismo sexual

El ángulo posterior-inferior de la vejiga natatoria del macho es agudo y de la hembra redondeado. La segunda parte de la aleta dorsal y la aleta anal del macho llevan un borde azul.

Forma de vida

Viven en grandes bancos en diferentes aguas, como arrozales, ríos y arroyos de las llanuras, hasta en las aguas salobres del litoral costero.

Mantenimiento

En grupos y en compañía de otros peces tranquilos y pacíficos; estos compañeros les hacen sentir seguros, si están solos se comportarán asustadizos y huidizos. Un acuario con suelo oscuro, una densa vegetación con refugios de piedras y raíces, y si es posible algo de entrada de luz solar. Añadir 1-2 gramos de sal marina por litro. Temperatura entre 20 y 30 ºC, pH 7-7,5 Este último parámetro debe ser muy estable porque los Parambassis son muy sensibles a un repentino cambio del pH, pero aguantan una bajada de la temperatura por poco tiempo, hasta 16 ºC

Alimentación

Comida viva de todo tipo pero de tamaño pequeño: daphnias, larvas de mosquito, microgusanos, etc. También aceptan los copos comerciales para peces tropicales, pero en este caso de las percas de cristal debe ser como un complemento a la comida viva.

Reproducción

Comida viva de todo tipo pero de tamaño pequeño: daphnias, larvas de mosquito, microgusanos, etc. También aceptan los copos comerciales para peces tropicales, pero en este caso de las percas de cristal debe ser como un complemento a la comida viva.

Observaciones

Se siguen comercializando peces de este género (Parambassis wolffii) tatuados o teñidos por inyección de colorantes artificiales con la denominación «Chanda fantasy»» o algo similar. La mayoría de los acuariófilos que conocemos el origen de ese diseño no podemos evitar un sentimiento de repulsa


Especies relacionadas: no solo hacia las personas que hacen a los animales un daño injustificado sino también a los que lo fomentan contribuyendo a su comercialización. La supuesta belleza de los colores de las tintas no puede justificar nunca el daño que se causa a esos animales. Con la agravante de que los pocos ejemplares que no mueren víctimas de la toxicidad de la tinta

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